La Maison Piper-Heidsieck es un referente indispensable de la Champaña. Su etiqueta roja es una de las más identificables. El Pinot Noir es la firma de la Maison. Una variedad de uva central en los ensamblajes de Piper-Heidsieck que aporta estructura, potencia y equilibrio. La Maison concede una importancia muy especial al uso de vinos de reserva en sus ensamblajes. El estilo Piper-Heidsieck podría definirse así: elegante, preciso y equilibrado. La gama Piper-Heidsieck impresiona por la gran pureza y el dominio de la Cuvée Essentiel. En su versión pura Chardonnay, la cuvée Essentiel Blanc de Blancs, descubrimos un ensamblaje de Chardonnay procedente de la Côte des Blancs, de la Montagne de Reims y del Sézannais con un mínimo del 35% de vinos de reserva. Por su parte, la Cuvée Rare juega en otra categoría. Su añada 2008, una de las más bellas de los últimos años en la Champaña, es notable. Ofrece el descubrimiento de una primavera pura e infinita, y una complejidad excepcional.